miércoles, 25 de noviembre de 2009

UNA SANA DOCTRINA

Una sana doctrina se adhiere firmemente a las doctrinas fundamentales de las Sagradas Escrituras tales como:

1. La Inspiración de las Sagradas Escrituras: 2 Timoteo 3:15-17 / 2 Pedro 1:19-21

2. La Adorable Deidad en Tres Personas: Padre, Hijo, Espíritu Santo: Mateo 3:16, 17; 17:1-5; 28:19 / Génesis 1:26; 3:22; 11:7 / Juan 14:16-23; 16:32; 17:5, 24, 26; 18:5, 6 / 2 Pedro 1:17, 18 / 1 Juan 5:7 / Apocalipsis 5

3. La Salvación por la fe en Cristo: Romanos 10:13 / Tito 2:11 / Lucas 24:47 / Tito 3:5-7 / Juan 3:16

4. El Nuevo Nacimiento: Juan 3:36 / 1 Pedro 1:23 / 1 Juan 3:9

5. La Justificación por la Fe: Romanos 5:1 / Tito 3:7

6. El Bautismo en Agua por Inmersión, según lo ordenado por Cristo: Mateo 28:19 / Hechos 8:36-39

7. El Bautismo en el Espíritu Santo, subsecuente a la salvación: Hechos 1:4, 8; 2:4 / Lucas 24:49

8. La Sanidad Divina: Isaías 53:4 / Mateo 8:16, 17 / Marcos 16:18 / Santiago 5:14, 15

9. Los Dones del Espíritu Santo: 1 Corintios 12:1-11

10. Los Frutos del Espíritu Santo: Gálatas 5:22-26

11. La Santificación: Hebreos 12: 14 / 1 Pedro 1:15, 16 / 1 Tesalonicenses 4:3; 5:23 / 1 Juan 2:6

12. El ministerio y la Evangelización: Marcos 16:15-20 / Romanos 10:15

13. El Diezmo y el Sostenimiento de la Obra: Génesis 14:20; 28:22 / Mateo 24:14

14. El Levantamiento de la Iglesia: 1 Tesalonicenses 4:16, 17 / Romanos 8:23 / 1 Corintios 15:51-52

15. La Segunda Venida de Cristo: 2 Tesalonicenses 1:7 / Tito 2:13 / Zacarías 14:1-9 / Judas 14, 15 / Mateo 24:30-31

16. El Reino Milenial: Apocalipsis 19:20; 20:3-10 / Isaías 2:1-4; 11:5-10 / Zacarías 9:10

17. Cielos Nuevos y Tierra Nueva: 2 Pedro 3:13 / Apocalipsis 21:1 / Isaías 65:17; 66:22

SISTEMA DOCTRINAL

I. MORAL
Nuestra moral se sustenta en las más altas normas y principios cristianos, éticos, de respeto, rectitud, honestidad y humildad, dados por Dios para su pueblo.

II. DOCTRINA
Nuestra doctrina es Cristo céntrica y basada en la Biblia; no fusionada con tradiciones y enseñanzas humanas, sino fundamentada en las enseñanzas más puras de la Palabra de Dios; la autoridad más confiable que fue tomada de los manuscritos originales. Las Sagradas Escrituras contienen 66 libros, los cuales no son de interpretación privada, porque los santos hombres de Dios, hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
(2 Timoteo 3:15-17; 2 Pedro 1:20-21).

¿ QUÉ NO ES UNA SANA DOCTRINA ?

l Es todo esto que ha sido mencionado, y a la vez NO ES un ministerio disgregado y personalista, donde cada cual levanta su propia imagen, su propio ministerio e intereses personales; sino que es un ministerio integrado por hombres y mujeres de Dios inspirados por un acrisolado espíritu de fe y sacrificio, con un propósito múltiple y común entre todos en bien de la salvación de las almas, “hasta que Cristo sea formado” en cada vida (Gálatas 4:19); y luego, “para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la plenitud de Cristo”. Efesios 4:12, 13.

¿ QUÉ ES UNA SANA DOCTRINA ?

Es un movimiento continuo de esfuerzo y de proyección mundial, también es un ministerio evangelístico, dedicado a producir y publicar literatura cristiana; es un ministerio para fundar nuevas congregaciones y edificar capillas y templos; es un ministerio de oración, ayuno y búsqueda del rostro de Dios; es un ministerio de enseñanza bíblica, sana doctrina y sujeción a la Santa Palabra de Dios; es un ministerio de capacitación de obreros cristianos y de consejería ministerial; es un ministerio de disciplina, conducta moral, dignidad cristiana y ministerial; es un ministerio de poder, de unción del Espíritu Santo, de señales y milagros; es un ministerio profético conocedor del tiempo que vivimos; es un ministerio de expectación por el levantamiento de la Iglesia.

lunes, 23 de noviembre de 2009

LA FE

Sólo hay un tipo de fe que Dios espera de ti, se encuentra en Juan 3:18 “El que en Él cree no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”...
LA FE



“Y creyó a Jehová y le fue contado por justicia” Génesis 15:6



Ésta es la primera vez que se menciona la palabra fe en la Escritura, y se dijo con respecto a Abraham, hombre de Dios que confió profundamente en el Señor.

La raíz etimológica para esta palabra es aman, que significa literalmente creer, en este sentido debemos diferenciar el significado que se le da en cada caso, normalmente está concebida de dos formas:



Fe Natural:

Es un tipo de fe innata en el ser humano, es la que cualquier persona pudiera tener con respecto a las situaciones de su vida, incluso en algunos casos con respecto a la existencia de Dios.

Cuando una persona hace una solicitud de empleo, luego asiste a una entrevista y solo le queda esperar una llamada de aceptación, ésta persona podría decir: yo creo que me van a dar el empleo; en este caso estamos ante un tipo de esperanza de que puede darse algo que según nuestra razón humana y de acuerdo a como le fue en el proceso de selección es probable que se asigne el cargo.

Al respecto, la Biblia habla en Santiago 2:19: “Tu crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen y tiemblan ante su presencia” Éste pasaje se refiere al tipo de fe natural que hay en el hombre con respecto a lo que de entrada ya es considerado como algo verídico, algo que en realidad no requiere de mucha fe, éste es el sentido literal de este pasaje.



Fe Salvadora:

No obstante, existe otro tipo de fe, y es la que encontramos en el pasaje que se citó al principio, se trata de la fe salvadora, aquella que no se limita al dictamen de nuestra razón, sino mas bien, trasciende lo que nosotros consideramos que puede suceder humanamente.

Ésta fe hace referencia a nuestra confianza en el amor y poder de Dios para hacer cuanto Él quiera, de ahí que fue ligada con la justicia, otro término que el hombre no es digno de llevar, pero que a causa de la fe, Dios se lo atribuyó a Abraham.


Ésta fe requiere de arrepentimiento, es decir, apartarse del pecado con verdadera tristeza, recordemos, arrepentirse significa estar triste por lo que se hizo, y no querer volver a hacerlo.

Pero no podríamos dejar de mencionar el mejor significado para la palabra fe, lo encontramos en la Escritura, Hebreos 11:1 declara: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”

Qué estás esperando y ves difícil que llegue?

Qué quisieras recibir pronto, pero lo ves imposible?

Pero la pregunta en realidad es ¿con qué fe te estás acercando a Dios?

Sólo hay un tipo de fe que Dios espera de ti, se encuentra en Juan 3:18 “El que en Él cree no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”

En realidad ésta es la fe salvadora.

LA ORACION EFICAZ

La oración se refiere a la multifacética comunicación de los creyentes con el Señor Dios. Además del verbo “Orar” y sus respectivas conjugaciones, se describe esta actividad como invocación a Dios (Sal 17:6)...



LA ORACION EFICAZ DE LA IGLESIA

1 Reyes 18:42b – 45: “Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas. Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y el subió, y miró y dijo: No hay nada. y él le volvió a decir: Vuelve siete veces. A la séptima vez dijo: Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Y él dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje. y aconteció estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia. Y subiendo Acab, vino a Jezreel:”

La oración se refiere a la multifacético comunicación de los creyentes con el Señor Dios. Además del verbo “Orar” y sus respectivas conjugaciones, se describe esta actividad como invocación a Dios (Sal 17:6), invocación del nombre de Jehová (Gn 4:26), clamor a Jehová (Sal 34:6), levantar el alma a Dios (Sal 25:1), buscar a Jehová (Is 55:6), acercarse confiadamente al trono de la gracia (Heb. 4:16) y acercarse a Dios (Heb 10:22).



PORQUÉ ORAR?:

La Biblia proporciona algunas razones claras por las cuales los creyentes deben orar.



Ante todo, Dios les ordena a los creyentes que oren. La orden de orar sale de los labios de los salmistas (1 Cr 16:11; Sal 105:4), de los profetas (Is 55:6; Am 5:4, 6), de los apóstoles (Ef 6:17-18; Col 4:2; 1Ts 5:17) y del Señor Jesús mismo (Mt 26:41; Lc 18:1; Jn 16:24). Dios desea la comunión de los seres humanos; mediante la oración se mantiene la relación con Él.
La oración es el vínculo necesario para recibir las bendiciones y el poder de Dios, y el cumplimiento de sus promesas. Numerosos pasajes bíblicos ilustran este principio. Jesús, por ejemplo, prometió que sus seguidores recibirían el Espíritu Santo si persistían en pedir, buscar y llamar a la puerta de su Padre Celestial (Lc 11:5-13). Por eso, después de la ascensión de Jesús, sus seguidores constantemente se dedicaron a la oración en el aposento alto (Hch 1:14) hasta que con poder el Espíritu Santo se derramó el día de Pentecostés (Hch 2:1-4). Cuando los apóstoles se reunieron después de su arresto y liberación por parte de las autoridades judías, ellos oraron fervientemente para que el Espíritu Santo les diera denuedo y autoridad para hablar su Palabra. Con frecuencia el apóstol Pablo pidió oraciones por sí mismo, sabiendo que su obra no tendría éxito a menos que los creyentes estuvieran orando por él (son ejemplo Rom 15:30-32; 2Co 1:11; Ef 6:19-20)
En su plan de salvación para el género humano, Dios ha establecido que los creyentes sean sus colaboradores en el proceso redentor. En algunos aspectos, Dios se ha limitado a sí mismo a las oraciones santas, fieles y perseverantes de su pueblo. Hay muchas cosas que no se realizarán en el reino de Dios sin las oraciones intercesoras de los creyentes. Por ejemplo, Dios desea enviar obreros a su mies evangelística; Cristo enseña que no se cumplirá a plenitud ese propósito de Dios sin las oraciones de su pueblo: “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” Mateo 9:38. En otras palabras, se pone en oración el poder de Dios para realizar muchos de sus propósitos mediante las oraciones fervientes y eficaces de su pueblo por el progreso de su reino. Si se deja de orar, en realidad se pudiera estar obstaculizando la realización del propósito de Dios, para el creyente como individuo y para la iglesia como cuerpo.


REQUISITOS PARA UNA ORACION PODEROSA:

Para que sea eficaz la oración, se deben llenar varios requisitos:

Las oraciones no tendrán respuesta a menos que se tenga una fe sincera y genuina. Jesús declara explícitamente: “Os digo que todo lo que pidieres orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” Marcos 11:24.

Debe hacerse la oración en el nombre de Jesucristo. Jesús mismo expresó ese principio cuando dijo: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, yo lo haré” Juan 14:13-14. Las oraciones deben estar en armonía con la persona, el carácter y la voluntad del Señor

Solo es eficaz si se hace conforme a la santa y perfecta voluntad del Señor. “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” 1 Juan 5:14. Si se quiere entender la voluntad del Señor, la mayoría de veces esta se encuentra expresada en las Sagradas Escrituras.

Un punto bien importante si queremos ver las respuestas a nuestras oraciones, es tener una intimidad intachable con Dios, es decir, llevar una vida integra delante de su presencia. “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” 1 Juan 5:14.



Por último, no podremos olvidarnos de la persistencia necesaria, éste es el punto principal de la parábola de la viuda en Lucas 18:1-7



MÉTODOS BÍBLICOS PARA UNA ORACIÓN EFICAZ:

->Alabar y adorar a Dios (Sal 150; Hch 2:47; Ro 15:11)

]-->Dar acción de gracias a Dios (Sal 100:4; Mt 11:25-26; Fil 4:6)

]-->Una sincera confesión de pecados (Stg 5:15-16; 1Jn 1)

->Tener una adecuada motivación (Stg. 4:2-3)

]-->Orar fervientemente por los demás, interceder (Nm 14:13-19; Sal 122:6-9)

EN QUÉ POSICIONES SE DEBE ORAR?:

La Bíblia registra oraciones hechas de pie (1 R 8:22; Neh 9:4-5), sentados (1 Cr 17:16; Lc 10:13), de rodillas (Es 9:5; Dn 6:10; Hch 20:36), acostados en una cama (Sal 63:6), bajando la cabeza al suelo (Ex 34:8; Sal 95:6), acostado en tierra (2S 12:16; Mt 26:39) y levantando las manos al cielo (Sal 28:2; Is 1:15; 1 Ti 2:8)

“Escritura”, como se emplea en 2Timoteo 3:16, se refiere principalmente a los escritos del Antiguo